jueves, 19 de junio de 2014

España es un país con tradiciones que se llevan celebrando desde hace siglos en algunos casos, y estas tradiciones en muchos casos forman parte de la llamada identidad nacional, pero... ¿Hasta qué punto se sienten los españoles orgullosos de algunas de sus "costumbres" centenarias? Parece  difícil determinar cuándo es delito una acción y cuando, si esta se encuentra respaldada por una tradición, no lo es.   En España, desde que se instauró la democracia, se han creado muchas asociaciones, ONG, agencias e incluso partidos políticos con el objetivo de ayudar a los animales, proporcionarles unos derechos mínimos y denunciar y castigar a las personas que los agreden. Algunas de estas son el Obsevatorio de Justicia y Defensa Animal, la Protectora de Animales, la A.N.D.A., la A.D.D.A. o el P.A.C.M.A. Todas ellas velan por la seguridad de los animales, pero desde hace unos años hay algunas que se han concentrado en acabar con las festividades en las que se maltratan a los animales. Más allá de las asociaciones que se encuentran en contra de la tauromaquia y abogan por su prohibición, cada vez más grupos protestan contra esas celebraciones, generalmente en pueblos pequeños, en las que se trata de manera cruel a aves, burros, ardillas o cabras entre otros.  En nuestro país encontramos fiestas prácticamente desconocidas y de larga tradición y que están ahora en el punto de mira de estas organizaciones que entienden que estas prácticas tan "culturales" no tienen cabida en el siglo XXI. Entre los ejemplos mas evidentes de maltrato encontramos: 
  • Maltrato de aves, ejercido en regiones del norte y en el País Vasco. Las fiestas consisten en la decapitación de gallos o palomas. Aunque también encontramos en Tordesillas una festividad en la que llegan a descuartizar a un pollo con una espada. 
                          
                                                                        
  • En Robledo de Chavela, en Madrid, encontramos otra costumbre que consiste en introducir a palomas y a ardillas en vasijas de barro de manera que queden atrapadas y puedan así  los vecinos tirarles piedras hasta decapitarlos o que acaben muriendo. 
  • En un pueblo conocido como Villanueva de la Vera, de Cáceres, la festividad consiste en un Carnaval en el que atan a un burro y lo pasean por las calles, ridiculizandolo y acosándolo. En esta fiesta se usan también petardos, por lo que la música y el ruido pueden asustar a los animales y provocarles lesiones. 
  • En un pueblo de Zamora llamado Maganenses de la Polverosa se celebraba hasta hace unos años una festividad en la que lanzaban a una cabra desde lo alto de un campanario, en honor de San Vicente. Tras la queja de un grupo importante de ciudadanos de Castilla y León, la fiesta fue prohibida. Esto suscitó controversia y al año siguiente de la prohibición fueron lanzadas dos cabras en señal de protesta. 
                                                         
                                                                                         http://www.laverdad.es/murcia/prensa/noticias/201006/02/fotos/3855230.jpg
  • Por otro lado, está el fenómeno llamado "rodeo", que en España consiste en que algunos animales como caballos, burros, ovejas, cabras, etc. son objetivo de un mozo, que debe intentar capturarlos o esquivarlos. Esto asusta a los animales, les hace padecer estrés y puede hacerles sufrir alguna lesión física como roturas, dislocaciones o hemorragias internas, o incluso pueden ser corneados por toros que también son obligados a participar. 
                 http://chrismartinphotography.files.wordpress.com/2010/07/rodeo-finals-0486.jpg Finalmente, los miembros de esta sección queremos hacer un llamamiento a que se denuncien este tipo de festividades, porque no se trata de tradiciones centenarias y fiestas arraigadas en la cultura, sino maltrato sin ningun motivo y sin ninguna justificación. No es moral ni ético hacer sufrir a un animal inocente para el disfrute de una cuantas personas, y más aún si este disfrute es de carácter violento, sangriento y ciertamente sádico, porque no creemos que estos valores sean los apropiados para las nuevas generaciones y pensamos que se pueden llevar a cabo multitud de festejos tradicionales y seguir fieles a la cultura de cada uno sin hacer daño a los animales.